viernes, 5 de abril de 2019

CÓMO CAMBIAR HÁBITOS



¡Oh, no…! ¡Otra vez lo he vuelto a hacer! ¿Cuándo fue la última vez que pronunciaste esta misma frase lamentándote por alguno de los siguientes hábitos? 
  • · acostarte (de nuevo) demasiado tarde.
  • · levantarte (otra vez) no tan temprano como te habías propuesto.
  • · ingerir (una vez más) aquello que sabes que a tu cuerpo le sienta fatal.
  • · (volver a) llegar tarde a tus citas.
  • · haber sido (por enésima vez) una mala versión de ti…

Pues bien, lo importante no es detectar cuándo incurrimos en un hábito que no nos agrada. Lo fundamental es comprender por qué ocurre esto. Y eso es precisamente lo que vamos a hacer leyendo este artículo (y disfrutando del vídeo que le acompaña): entender por qué recaemos una y otra vez en vicios o costumbres incoherentes con aquello que deseamos para nosotros mismos.

Porque sólo cuando lo hagamos, entenderemos cómo cambiar de vida, estaremos en disposición de modificar esas conductas y nos acercaremos cada día un poquito más a la mejor versión de nosotros mismos. En resumen: cómo mejorar como persona y cómo ser más feliz.

LA SUPERCOMPUTADORA MÁS VAGA DEL MUNDO

No hace falta ser un experto en neurociencia para saber que todos llevamos incorporado de serie un ordenador de a bordo tan potente que, a pesar de todos los avances tecnológicos desarrollados hasta el momento, aún no se ha podido crear una máquina que se asemeje, ni por asomo, a nuestro cerebro.

Aún queda mucho para comprender del todo cómo funciona. Sin embargo, hay algo que sí podemos afirmar con total rotundidad: nuestro cerebro odia la incertidumbre. Y, por lo tanto, lo que más adora en este mundo son las rutinas.

¡Así es! Sabemos que suena un poco decepcionante que el hobbiefavorito de un órgano tan sofisticado sea repetir hábitos. Pero esta es la verdad: nuestro cerebro es un adicto a las costumbres, a los patrones, a repetir una y otra vez las mismas pautas de comportamiento. Es un verdadero yonkie del piloto automático.

La película favorita de tu cerebro es Atrapado en el tiempo. Si por él fuera, te tendría dentro de un bucle infinito, un eterno dejá vù… Y él sería feliz.

Así que, si no quieres ser una mala versión de Phil Connors (el personaje que interpretaba Bill Murray en esa fascinante película), es mejor que asumas cuanto antes que a tu cerebro no le gusta decidir. Y que, en cuanto te descuides, te llevará a repetir los mismos hábitos que adoptaste ayer. Porque son los que te han traído hasta hoy. Y si te han traído hasta hoy, eso significa que has sobrevivido. Y eso es todo lo que tu cerebro desea: seguir sobreviviendo.

Es importante que sepas que, durante milenios, la mayor aspiración de los seres humanos ha sido precisamente esa: sobrevivir el máximo tiempo posible. Por lo tanto, no es de extrañar que nuestro cerebro se conforme (y aún se congratule) con mantenernos vivos.

Pero, gracias a los enormes avances de los últimos siglos, las mujeres y los hombres de este mundo ya no tenemos porqué conformamos con sobrevivir. Queremos y sabemos que tenemos derecho a dotar a nuestras existencias de un sentido mayor.

NEGOCIA CON TU CEREBRO

Si realmente deseamos hacer algo con nuestras vidas que sea verdaderamente trascendental, necesitaremos introducir algunos cambios. Cambios, sí: esa palabra que tanta grima le da a tu cerebro. Ahora que ya le vas conociendo algo mejor, te proponemos que, en lugar de pelearte con él, le vayas haciendo concesiones (como hacen los negociadores del FBI): ¿por qué no darle precisamente aquello que más le gusta…?

Proporciónale nuevos hábitos, nuevas rutinas diarias, pautas y patrones que él sea capaz de poner en piloto automático y repetir hasta la saciedad, pero llevando nuestras vidas al lugar que nosotros previamente hayamos elegido.

Lo que te proponemos no es ni más ni menos que, en lugar de tomar todos los días malas decisiones, habitúes a tu cerebro a tomar todos los días buenas decisiones, hasta que se integren en tu vida, de manera que lo único que tú tengas que hacer sea levantarte y dejar que tu cerebro se entregue felizmente a su adicción favorita: conectar el piloto automático.

La idea fuerza de hoy podría resumirse en la siguiente frase: es preferible que tu hábito diario tome tu decisión por ti a que tú la tengas que tomar por ti.

El Equipo de Instituto Pensamiento Positivo

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